Pasear por el Palacio de Diocleciano es caminar por 1.700 años de historia sin entrar en un museo.
El Palacio de Diocleciano no es solo el gran monumento de Split: es su centro neurálgico, su casco antiguo y, en realidad, una ciudad dentro de otra. Aquí no solo se visita historia: aquí se vive, se come, se duerme y se juega.
Caminar por el Palacio de Diocleciano es una de esas experiencias que te hace sentir que has entrado en una ciudad que vive su propia historia de hace casi 2.000 años. Lo que hoy es el casco antiguo de Split empezó siendo una enorme residencia y fortaleza romana construida entre finales del siglo III y principios del IV por el emperador Diocleciano como lugar de retiro tras abdicar al trono.
Pero ojo: no es un museo cerrado y silencioso. Es un barrio entero lleno de vida, con calles, plazas, tiendas, cafés y hasta gente viviendo dentro de sus murallas. Eso hace que recorrerlo sea muy distinto a visitar ruinas —aquí la historia se toca, se oye, se mezcla con la vida cotidiana y eso suele enganchar especialmente a los peques¿Qué tienes que saber?
No es un monumento cerrado: es un barrio vivo.
Calles, casas y tiendas se apoyan literalmente sobre muros romanos.
Se visita caminando, casi sin darte cuenta.
Cuanto más miras hacia arriba y a los lados, más detalles descubres.
Un poco de historia (la justa)
El palacio fue construido a finales del siglo III d.C. por orden del emperador romano Diocleciano, que decidió retirarse a esta zona de la costa dálmata tras abdicar. No era un palacio al uso, sino una mezcla entre residencia imperial y fortaleza militar, con murallas, torres y una estructura muy organizada.
Con el paso de los siglos, cuando la cercana Salona fue destruida, la población se refugió dentro del palacio y empezó a reutilizarlo como ciudad. Por eso hoy Split es tan especial: el palacio nunca quedó abandonado, sino transformado.
📌 Dato clave: es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1979.
Qué ver dentro del Palacio de Diocleciano
Aunque no lo parezca, estás caminando dentro de un recinto romano perfectamente definido. Estos son los puntos imprescindibles:
🔹 El Peristilo
La plaza central del palacio. Antiguamente era el patio ceremonial donde aparecía el emperador.
Hoy es uno de los lugares más mágicos de Split: columnas romanas, fachadas intactas y siempre ambiente.
👉 Aquí es fácil pararse, sentarse un rato y simplemente mirar.
El Peristilo
🔹 La Catedral de San Duje
Antiguo mausoleo de Diocleciano, convertido después en catedral cristiana (ironías de la historia).
Es una de las catedrales más antiguas del mundo en uso.
🔔 Subir al campanario es opcional, pero las vistas sobre los tejados del palacio merecen la pena.
Precio: 7 € por persona
Campanario de la Catedral de San Duje
🔹 El Vestíbulo
Espacio circular que conectaba la zona privada del emperador con el Peristilo. Hoy impresiona por su acústica y su atmósfera: suele haber músicos cantando a capela.
El Vestíbulo
🔹 Los Subterráneos (Sótanos del palacio)
Clave para entender cómo era el palacio original, ya que replican la estructura de la parte noble que estaba encima.
💡 Muy recomendables: frescos, amplios y sorprendentemente bien conservados.
Los subterráneos
Las 4 entradas del Palacio de Diocleciano
El palacio tiene cuatro puertas principales, una en cada punto cardinal, y cruzarlas ayuda a entender su lógica romana.
🚪 Puerta de Oro (Porta Aurea) – Norte
La más monumental.
Era la entrada ceremonial del emperador desde tierra firme.
📍 Hoy está junto a la estatua de Gregorio de Nin.
🚪 Puerta de Plata (Porta Argentea) – Este
Conecta directamente con los subterráneos.
Es una de las más utilizadas actualmente.
🚪 Puerta de Hierro (Porta Ferrea) – Oeste
La única que ha estado siempre en uso, incluso en la Edad Media.
Da acceso directo al casco antiguo moderno.
🚪 Puerta de Bronce (Porta Aenea) – Sur
La más discreta pero muy especial:
conectaba el palacio con el mar y hoy enlaza los subterráneos con la Riva.
Puerta de Bronce
Ruta paso a paso por el Palacio de Diocleciano (1,5 – 2 h)
Te propongo una ruta paso a paso por el Palacio de Diocleciano, lógica, fácil de seguir y pensada para no perderse ni saturarse, ideal si vas con niño pero válida para cualquiera.
Y aviso: no es la única ruta posible, pero sí una de las más coherentes para entender el lugar sin dar vueltas absurdas.
🟢 Punto de inicio recomendado
Puerta de Bronce (Porta Aenea) – junto a la Riva
Empiezo aquí por una razón clara: entras desde el mar, tal como se hacía en época romana, y el recorrido va de lo más antiguo a lo más vivo.
1️⃣ Subterráneos del Palacio
🕒 30–40 min
Nada más cruzar la Puerta de Bronce, entras a los sótanos.
Por qué empezar aquí:
- Te ayudan a entender la estructura del palacio. Esto es como el molde del palacio que había encima.
- Son amplios, frescos y sin tráfico.
Perfectos para niños: espacio, eco, misterio.
2️⃣ Salida al Peristilo
🕒 10–15 min
Subes desde los subterráneos directamente al Peristilo, el corazón del palacio.
- Columnas romanas originales.
- Fachadas imperiales.
Ambiente siempre especial.
👉 Aquí conviene parar sin prisas. Sentarse un rato hace que el sitio cobre sentido. Hay restaurantes con asientos en la plaza donde tomarte algo. Es muy chulo. Y por la noche música en directo. No te lo puedes perder.
3️⃣ Catedral de San Duje (ex Mausoleo)
🕒 15–30 min (según visitas)
Justo frente al Peristilo.
Opciones:
- Entrar solo al interior
Subir también al campanario (si no hay colas): 7€
🎯 Dato crítico (y curioso): Un emperador perseguidor de cristianos enterrado en una catedral cristiana. A los niños les suele flipar.
4️⃣ Vestíbulo
🕒 5–10 min
A pocos pasos del Peristilo.
- Espacio circular
- Acústica brutal
Muchas veces hay cantantes a capela
👉 No hace falta “verlo”, basta sentir el lugar.
5️⃣ Calle Kresimirova → Puerta de Plata
🕒 10–15 min
Avanzas hacia el este, por una de las calles más auténticas del palacio.
- Casas incrustadas en muros romanos.
- Lavadoras, ventanas, ropa tendida.
Vida real dentro del monumento.
Sales por la Puerta de Plata.
6️⃣ Entrada de nuevo por la Puerta de Oro
🕒 10 min
Desde fuera, rodeas un poco el perímetro hasta llegar a la Puerta de Oro.
- La más monumental
- Antigua entrada imperial
Estatua de Gregorio de Nin justo al lado
👣 Tradición: tocarle el dedo gordo (si te apetece).
7️⃣ Calles interiores sin rumbo fijo
🕒 20–30 min
Vuelves a entrar al palacio y aquí rompes la ruta.
- Piérdete sin mapa
- Callejones estrechos
Tiendas mínimas y patios escondidos
💡 Tip viajero: Este tramo es clave: el palacio se entiende perdiéndose.
8️⃣ Salida por la Puerta de Hierro
🕒 5 min
Sales por la Puerta de Hierro, la única que nunca dejó de usarse.
Estás ya en el Split más moderno, con terrazas y plazas.
Estatua de Gregorio de Nin justo al lado de la Puerta de Oro
La visita al Palacio de Diocleciano se puede combinar fácilmente con otros planes por la ciudad, especialmente si viajas con niños. En este artículo recopilamos las actividades imprescindibles en Split.



