En Split teníamos claro que queríamos algo práctico. Veníamos de ruta por Croacia, con mochilas, niño y cero ganas de complicarnos con escaleras imposibles o ruido hasta la madrugada.
Elegimos Studio Apartments Mirakul y esto es lo que más nos gustó (y lo que no tanto).
Lo que más nos gustó
- Ubicación muy bien pensada: Estás a pocos minutos andando del Palacio de Diocleciano y de la Riva, pero sin estar en pleno bullicio turístico. Eso significa que puedes salir a pasear por la tarde, cenar, tomar un helado… y volver caminando en nada. Pero por la noche duermes tranquilo. Y en verano en Split, eso vale oro.
- Todo se hace a pie: Una vez instalados, no volvimos a usar el coche. Teníamos cerca: el casco antiguo, el paseo marítimo, el puerto (si haces excursiones a Hvar o islas cercanas, supermercado… En una ciudad como Split, donde el centro puede ser caótico, estar bien ubicado simplifica muchísimo el viaje.
- Práctico y funcional: Es un estudio, así que no es enorme, pero tiene lo necesario: Cama cómoda, Cocina básica, Aire acondicionado (fundamental en verano).
- Buena limpieza y con cocina equipada: Nos vino genial para preparar desayunos tranquilos antes de salir y alguna cena rápida después de un día largo. Cuando viajas con niño, poder improvisar una cena sencilla sin tener que salir otra vez marca mucho la diferencia. No es una cocina “de chef”, pero cumple perfectamente para estancias cortas.
- Fácil con niños: No tener que subir mil escaleras ni cruzar el casco antiguo cargados fue un alivio. Si Nacho se cansaba, en cinco minutos estábamos de vuelta. Y cuando viajas en familia, esa logística invisible es la que realmente marca la diferencia.
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Sensación de “refugio”: Split puede ser intensa, sobre todo en temporada alta. Tener un sitio tranquilo al que volver después del bullicio del Palacio fue uno de los puntos que más agradecimos.
Lo menos ideal
- El apartamento no tiene vistas.
- El espacio es reducido si te quedas muchos días.
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La zona es práctica, sí. Pero bonita… no especialmente. El barrio en sí es más residencial y funcional. Y el portal…no es feo como para incomodar, pero tampoco es el típico sitio al que llegas y dices “qué maravilla”. Es neutro. Correcto. Sin personalidad. Y creo que esto es importante contarlo porque Split tiene zonas con muchísimo encanto, y esta no es una de ellas. Aquí eliges comodidad y ubicación estratégica, no estética.
💰 El Precio: ¿Cuánto cuesta dormir aquí?
Split puede ser una ciudad difícil para el bolsillo si quieres dormir en el casco antiguo, pero el Mirakul es una de esas «joyas escondidas» con una relación calidad-precio fantástica:
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Precio total: 163€ por 2 noches.
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Incluye: Alojamiento en estudio privado en el barrio de Varoš y la comodidad de estar a solo 5 minutos del Palacio de Diocleciano.
Pagar este precio por dormir en una apartamento totalmente reformado es un acierto total. Nos permitió ahorrar en transporte (dejamos el coche en el parking y lo hicimos todo a pie) y disfrutar de la ciudad de noche sin preocuparnos por cómo volver al alojamiento.



