Croacia no es solo playas de agua turquesa y parques naturales de postal. Es también ciudades con historia, pueblos que parecen decorados y capitales que sorprenden más de lo que esperas.
Y lo mejor: muchas de ellas son perfectas para viajar en familia, sin necesidad de hacer kilómetros eternos ni planes imposibles con niños. Nosotros hemos preferido calidad y no cantidad.
Hoy te llevo por algunos de los pueblos y ciudades con más encanto de Croacia, de esos que se te quedan grabados por motivos muy distintos: Dubrovnik, Split, Zadar, Zagreb, Hvar y Korčula.
Spoiler: no hay dos iguales.
Dubrovnik
Dubrovnik: la ciudad que parece demasiado bonita para ser real
Dubrovnik es imponente.
Murallas gigantes, calles de piedra pulida, tejados anaranjados y ese aire de “esto no puede ser de verdad”.
Sí, es turística. Mucho.
Pero también es una de esas ciudades que, aunque vayas predispuesta, te gana.
👉 Por qué merece la pena
Pasear por las murallas es una experiencia brutal (mejor a primera hora o al atardecer).
El casco histórico es compacto y fácil de recorrer incluso con niños.
Hay playas urbanas donde darte un baño entre paseo y paseo.
💡 Tip viajero: Entrar temprano, salir a comer fuera del centro y volver a última hora. Dubrovnik se disfruta más cuando baja el volumen.
Split
Split: historia romana… con vida real
Split tiene algo que engancha: no es un museo, es una ciudad viva construida dentro de un palacio romano.
El Palacio de Diocleciano no se visita: se habita. Hay casas, tiendas, bares, niños jugando y ropa tendida.
👉 Por qué nos gusta tanto
Historia sin solemnidad.
Paseos marítimos amplios y animados.
Punto perfecto para moverte a islas cercanas.
💡 Tip viajero: Helado en el paseo marítimo + perderse sin mapa por el palacio. Siempre aparece algo. Nosotros disfrutamos de música en directo en medio de la plaza después de cenar, de noche. increíble!
Zadar
Zadar: pequeña, tranquila… y con sorpresa final
Zadar suele pasar desapercibida frente a Split o Dubrovnik, y eso es justo lo que la hace especial.
Es manejable, relajada y tiene uno de los atardeceres más bonitos de Croacia.
👉 Imperdibles
El Órgano del Mar (sí, el mar toca música).
El Saludo al Sol al anochecer.
Un casco antiguo perfecto para pasear sin prisas.
👉 Ideal si viajas con peques
Poco tráfico, distancias cortas y estímulos curiosos que no son “solo piedras”.
Zagreb
Zagreb: la gran sorpresa urbana
Zagreb no tiene mar. Y aun así… sorprende.
Es una capital verde, cultural y muy vivible, con parques enormes, cafés con encanto y una vida local muy real.
👉 Qué la hace especial
Su parte alta parece un pueblo.
Museos diferentes (sí, incluso para ir con niños).
Ambiente relajado, nada estresante.
Hvar
Hvar: más allá de la fama
Hvar tiene fama de isla fiestera. Pero si sales del cliché, descubres una isla preciosa, luminosa, con muchísimo encanto y opciones familiares. Hvar no es solo discotecas. Solo hay que saber dónde.
👉 Qué no te puedes perder
El casco antiguo al amanecer.
Calitas accesibles en barca o paddle surf.
Paseos tranquilos por pueblos del interior.
Korkula
Korčula: pequeña, elegante y muy auténtica
Korčula es una joya. Menos conocida que Dubrovnik, pero con un casco histórico amurallado que enamora. Aquí todo fluye. Sin prisas. Sin multitudes exageradas. De esas ciudades donde apetece quedarse un día más.
👉 Por qué nos encanta
Tamaño perfecto para recorrer a pie.
Ambiente tranquilo y local.
Playas y calas muy cerca del centro.
¿Cuál elegir?
No hay respuesta correcta. Croacia es de esos países donde cada ciudad tiene un encanto distinto, y lo ideal es combinarlas según tu ritmo y tu forma de viajar.
Si vas con niños, mi recomendación es clara: menos destinos, más tiempo en cada uno.
Porque Croacia no es para tachar sitios…es para disfrutarlos.



